La mente mono o mono loco

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¿Qué es la mente mono o mono loco? Es un término para describir el pensamiento descontrolado, que como un mono salta sin parar de rama en rama. Este proceso, a nosotros nos lleva del pasado al presente con una magnífica rapidez y una destreza, que ya quisiéramos en otras actividades. Nuestra mente salta de un pensamiento a otro sin descanso, sobre todo, cuando realmente es eso lo que estamos buscando, descanso mental.

Calma Mental

Y te llegan esos mensajes budistas que te dicen: “Cuando no sepas qué hacer, no hagas nada, la respuesta está en la quietud mental”. También el Dalai Lama lo relaciona con el disfrute y la felicidad: “Cuanto mayor sea el nivel de calma de nuestra mente, mayor será nuestra capacidad para disfrutar de la vida y ser feliz”. O nos dicen que evitemos las personas que nos cuentan solo problemas o historias desastrosas o quejas…. pues llenarían nuestra mente de algo no deseado.

100 frases del Dalai Lama

Requisitos previos para la calma mental

Cuando se indaga un poco, para evitar esa mente mono o mono loco, existen unos requisitos esenciales para conseguir esa calma mental: “Las condiciones previas indispensables para el desarrollo de la meditación de la calma mental son: vivir en un lugar favorable, limitar los deseos propios y practicar la satisfacción, no implicarse en muchas actividades, mantener una moralidad pura y eliminar completamente el apego y cualquier otro tipo de pensamiento conceptual.”

Es entonces cuando, en vez de un mono loco, tu mente se convierte en una jaula de grillos…. con tantas preguntas, como también el ruido y los pensamientos que nada tienen que ver con esa calma que se busca. Por supuesto, las emociones de sentir no muy agradables y esas son las que, acompañan este ruido. También las frustraciones y los “¿pero cómo se hace eso?”

Un cuento para aprender a calmar la mente mono

Un discípulo le pide a su maestro un consejo para encontrar la quietud mental y la paz interior. Él, ya ha preparado un viaje hacia un bosque, donde la naturaleza y la tranquilidad están aseguradas. Aún así, entiende que seguramente, su maestro le ayudará con sus palabras y experiencia. El maestro solo le dice: Hagas lo que hagas, no pienses en monos.

El discípulo se marcha, “alegremente” hacia el bosque, pensando que la tarea es sencilla, pues existen millones de cosas en las que pensar, que no sean monos. Pasan unos días hasta que el maestro y el discípulo se vuelven a encontrar y en este caso es el maestro que le pregunta: ¿Has encontrado la paz mental que buscabas? y el discípulo le contesta: No he podido dejar de pensar en monos.

No es tan fácil como lo pintan

Ni es tan fácil, ni se consigue entrenar tu mente de un día para otro. Tampoco se está preparado para meditar y llegar a la calma desde el primer momento que empiezas a trabajarlo. Por supuesto, que existen estrategias y técnicas, pero no por desearlo mucho, vas a encontrar atajos…. ni con cursos intensivos, ni con retiros de un día.

Desde pequeña, a mi me llamaban la hormiga atómica, y cuando llegué por primera vez a un grupo de meditación, hace ya muchos años…. Mi maestra, ese primer día me invitó a salir de la sala y esperar fuera, a que terminara la sesión. Esa noche me llevó a bailar, y me lo pasé en grande. Durante casi seis meses, salíamos a bailar, también a correr y pasear… Hasta que un día, me dijo: Hoy si puedes entrar en la sala y meditar con el grupo.

Nuestra mente mono también se calma bailando, no tengas prisa….

Carmen Parrado
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