¿Cuándo la ignorancia se convierte en arrogancia?

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La ignorancia (del verbo «ignorar», del latín ignorare, ‘no saber’), es algo natural y forma parte de nuestra vida, pues de todo no se puede saber. Es decir, somos ignorantes de muchísimas cosas, y no tiene nada de malo. “Cualquier persona es una experta de algo que nosotros ignoramos”, suelo comentar en mis formaciones. Pero, ¿Cuándo la ignorancia se convierte en arrogancia?

La persona arrogante por ignorancia

La persona arrogante es alguien que carece del valor de la humildad, con creencias relacionadas con la superioridad. Pocas veces respetan las opiniones ajenas, puesto que raramente escuchan. Esa falta de interés se debe a que creen que saben más y mejor. Por eso, están acompañadas de la soberbia, un sentimiento de valoración de uno mismo por encima del resto. Además de otras características como la prepotencia o la vanidad.

Cuando la ignorancia se convierte en arrogancia, desarrolla un lenguaje y comportamientos que ofenden a los demás de muchas formas. Hablan y critican con desprecio, si lo que escuchan no les agrada. Por eso, tanto personal como, sobre todo profesionalmente, intentan rodearse de quienes no les hacen sombra, creyendo que es la única forma que tienen de destacar.

Este tipo de personas, en el ámbito laboral, pueden provocar algo que llamamos “pensamiento de grupo” o “groupthink” del que ya hablamos en un artículo anterior llamado: “El cuento del Rey desnudo y la regla del décimo hombre”. Esta arrogancia es todo lo contrario a la frase de Platón que aparece en esta imagen.

Sabiduría Platón

¿Qué necesitarían aprender este tipo de personas?

  • La ignorancia no es un defecto
    • Ignorar es simplemente desconocer. Tener presente que cualquier persona es una experta de algo que nosotros no, es una forma de mantener los pies en el suelo, sin tampoco sentir que vas a ser menos que nadie, pues también entramos en ese grupo.
  • Diferenciar soberbia de orgullo
    • Barbara Fredickson trabaja muy bien la positividad que tiene el orgullo, a diferencia de la soberbia. Dentro del orgullo si cabe celebrar nuestros logros, también los de las demás personas.
  • Las inseguridades forman parte de lo humano
    • No nacemos sabiendo, es natural que la inseguridad este presente en muchos momentos de nuestra vida, eso no quiere decir que la intentes camuflar con malas artes.
  • El “Todavía No”
    • En el último artículo os hablé de  Carol Dweck , trabajar una mentalidad de crecimiento, es saber que “Todavía no” es muy diferente a “nunca”.
  • Saber pedir y recibir ayuda
    • Por eso, dentro de los actos lingüísticos del habla, saber pedir ayuda y saber aceptarla es tan necesario para que la ignorancia no se convierta en arrogancia.
  • Trabajar la autoestima para que sea sana
    • La Autoestima Sana es prioritaria en esto de la arrogancia, nos ayuda a desanudar esas marañas y confusiones, para que nuestra vida se equilibre desde dentro…

Y sobre todo realizar un viaje de aprendizaje del “Victimismo a la autocompasión”, donde el respeto se expande porque comienza por el autoconocimiento y la comprensión de la persona que somos.

Formaciones para el Desarrollo de la Competencia del autoconocimiento

Carmen Parrado Coach

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